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Antes de empezar
LA ARGENTINA TIENE LAS PIEZAS. LE FALTA EL ORDEN.

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La narración usa una voz sintética entrenada con la voz del autor y aprobada por él.
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Infografía 01 · El libro en un minuto: las siete decisiones en una fila
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Este libro en un minuto
LA ARGENTINA TIENE LAS PIEZAS. LE FALTA EL ORDEN.
Viento de primer nivel mundial, el segundo gas no convencional del planeta, 10.085 millones de dólares al año en exportaciones de conocimiento y el idioma de 635 millones de personas en todo el mundo. Nada de eso está conectado. Esta propuesta dice cómo conectarlo, en siete decisiones, con cuentas a la vista.
El dato que ordena todo. El sur genera mucho más de lo que consume y el centro paga gas en barco: el Comahue produce 3,8 veces su demanda y la Patagonia 1,66 veces, pero las líneas hacia Buenos Aires están saturadas. La energía sobra donde no hay gente y falta donde hay fábricas.
La ventana. La capacidad de cómputo del mundo se reparte ahora, en contratos a quince y veinte años. Lo que se instale en otro país en 2027 no se muda en 2032.
El riesgo. Quince proyectos de centros de datos anunciados, y casi ninguno con socio con nombre, sitio y fecha de primera etapa. Entre el titular y la primera factura hay doce etapas, y la mayoría de los anuncios muere en el camino.
La propuesta. Un piloto de 50 megavatios en el sur, con la energía firme que el propio proyecto trae; un contrato igual para Nación y provincias, apoyado en el RIGI; una reserva de horas de cómputo para universidades y pymes; y una mesa con un responsable con nombre, presupuesto publicado y semáforo trimestral.
Lo que cuesta. La obra del piloto, 500 a 750 millones de dólares, la paga el privado. La coordinación, unos cinco millones por año, la paga el Estado y se publica.
La idea de fondo. San Martín tardó veintiocho meses en preparar veinticuatro días de cruce. Primero se prepara, después se cruza.
Este libro en una página
El problema. La Argentina no pierde esta carrera contra Estados Unidos ni contra China. La pierde contra su propia cordillera: la energía que no se transporta, el capital que cuesta varios puntos más que en cualquier país serio, los anuncios que no llegan al hormigón y el talento que se va sin que nadie lo anote.
Lo que hay. Seis piezas, todas reales y ninguna conectada: energía en cantidad y variedad; gente que ya compite en el mundo; ciencia y tecnología pesada, del Balseiro a INVAP; sectores que necesitan inteligencia de verdad, del agro a la salud; el castellano como mercado; y una diáspora que es una red de distribución instalada y sin usar.
Lo que frena. No es la falta de recursos. Son cuatro cosas: el anuncio que se confunde con la obra; el precio de la plata, 50 millones de dólares por año por cada punto de sobretasa sobre una deuda de 5.000 millones; el riesgo de terminar alojando en lugar de ser dueño; y la falta de reglas que duren más que la obra que regulan.
Las siete decisiones.
- Mapa Nacional de Energía y Cómputo: dónde hay energía, a qué precio y con qué línea, publicado antes de discutir cualquier proyecto.
- Primer Cruce: un piloto de 50 megavatios en el sur, chico a propósito, que se puede repetir entre cinco y diez veces con la potencia firme que hoy se quema en boca de pozo.
- Contrato del Nuevo Cruce: un pliego estándar, igual para Nación y provincias, apoyado en el RIGI, con cinco cláusulas de arraigo que se pierden si no se cumplen, con plazo para subsanar y sin nueva decisión política.
- Horas de Cómputo Argentinas: entre el dos y el cinco por ciento de la capacidad, medida en horas de procesador, para universidades, investigadores, pymes y Estado, por concurso y auditada.
- Arsenal de Capital Humano y Red de Retorno: matemática, escuelas técnicas con datos, títulos intermedios, y un lugar donde el que se fue pueda anotarse.
- Seis Misiones: agro, energía, finanzas, salud, Estado y el castellano en el aula, cada una con dueño, cifra y fecha.
- Mesa del Cruce: un responsable con nombre y firma, veinticinco personas, unos cinco millones de dólares por año, y un semáforo trimestral de las siete decisiones que se publica aunque esté en rojo.
Cómo se lee. Trece capítulos con la misma forma: una escena con fecha, la idea en una frase, los datos, quién lo hizo bien en el mundo y quién no, qué lo frena, cómo se calculó cuando hay cuenta propia, una entrada del Cuaderno de campaña, una propuesta con su prueba a doce meses y una máxima. Toda cifra propia está en el Anexo de cálculos, con sus supuestos a la vista. Toda cifra ajena tiene ficha, fecha y enlace en el Anexo de datos.
Lo que se le pide a usted. Que lea con lápiz. Cada capítulo termina con cuatro preguntas para que usted responda. Si encuentra un error, avise. Si cree que lo puede hacer mejor, hágalo.
Cómo se convierte un megavatio en una exportación
Esta es la cadena entera, eslabón por eslabón. Cada uno dice quién lo mueve, qué supone, qué prueba que funcionó y qué lo hunde. Si un eslabón falla, los siguientes no existen, por muchos megavatios que haya. El libro se puede leer como la defensa de esta cadena, y también como la lista de todo lo que puede salir mal.
- Energía disponible. Quién: la Secretaría de Energía y CAMMESA, con el Mapa de la decisión 1. Supone: que el excedente del sur se puede contratar donde está. Prueba: un contrato de suministro firmado en boca de pozo o en nodo con capacidad. Lo hunde: que la central no se construya o que el gas de invierno no se firme.
- Inversión viable. Quién: el inversor privado y los bancos. Supone: que un cliente paga una tarifa que cubre obra, procesadores y riesgo país. Prueba: prefactibilidad publicada con cliente ancla, costo total y tarifa. Lo hunde: que no aparezca cliente, o que la sobretasa se coma el margen (cálculo 2).
- Cómputo instalado. Quién: el proyecto, bajo el Contrato de la decisión 3. Supone: que la obra pasa las doce etapas del capítulo 4. Prueba: operación comercial, no inauguración. Lo hunde: un anuncio que se queda en la etapa uno.
- Acceso efectivo. Quién: la Secretaría de Innovación con las Horas de Cómputo de la decisión 4. Supone: que hay demanda argentina medible. Prueba: horas entregadas y usadas, publicadas cada trimestre. Lo hunde: una reserva que nadie usa.
- Adopción. Quién: las Seis Misiones de la decisión 6 y sus responsables con nombre. Supone: que hay problemas concretos que alguien paga por resolver. Prueba: la meta de cada misión medida antes y después. Lo hunde: un piloto que nunca llega a producción.
- Productos y propiedad. Quién: empresas y universidades, con la regla de propiedad intelectual de la decisión 5 y la gente de la Escuela del Arsenal. Supone: que lo aprendido queda en manos argentinas. Prueba: productos vendidos y modelos registrados acá. Lo hunde: que el valor se capture afuera, la sucursal del capítulo 5.
- Exportaciones y productividad. Quién: el país entero, con la Mesa de la decisión 7 mirando el tablero. Supone: que los seis eslabones anteriores existen a la vez. Prueba: exportaciones de servicios basados en conocimiento y empleo formal, comparados con la cifra de partida del capítulo 1. Lo hunde: que se cuente el galpón como si fuera el resultado.
Una regla más, la más incómoda: cada eslabón tiene una prueba, y una prueba que falla pausa la cadena. Eso también está escrito antes de empezar.
Texto de El Nuevo Cruce, edición digital de lectura. Ver la página principal del libro.